Internacional

UCRANIA: Así huyeron Yuliia y su hijo del horror de Bucha

673 Vistas
  • Las cosas dieron un giro brusco una horrible mañana a finales de febrero
  • Tras cuatro semanas de viaje, llegaron a la provincia occidental de Zakarpattia

Redacción

SemMéxico/NoticiasONU, Ucrania, 18 de abril, 2022.- Hace seis semanas, Yuliia, su marido Valerii y su pequeño hijo Artemko llevaban una vida apacible en Bucha, una tranquila ciudad dormitorio a unos 24 kilómetros de Kyiv, que se ha convertido en sinónimo de matanza de civiles, en la cada vez más brutal guerra de Ucrania.

Acababan de mudarse a un nuevo apartamento en una zona tranquila y verde de la ciudad. Yuliia trabajaba como peluquera y nada la hacía más feliz que sus clientas salieran satisfechas, viéndose hermosas y sintiéndose seguras de sí mismas.

Sin embargo, las cosas dieron un giro brusco una horrible mañana a finales de febrero. La guerra —violenta, ruidosa y aterradora– que amenazaba desde el norte irrumpió en Bucha. Con su barrio en llamas, Yuliia decidió huir.

Ella y su familia, incluida su madre Zinaida, se unieron a los más de 7,1 millones de desplazados internos (cifra a 15 de abril de 2022).

Una violencia “imposible de entender”

Tras cuatro semanas de viaje, llegaron a la provincia occidental de Zakarpattia, a cientos de kilómetros de su ya destrozada ciudad natal.

Cuando Yuliia vio las horribles imágenes y vídeos de la matanza y destrucción en Bucha, rompió a llorar al instante y se quedó sin palabras durante un momento. «Este nivel de violencia es imposible de entender», dijo finalmente. «Es algo que no se lo desearías ni a tu peor enemigo, pero que nunca perdonaremos ni olvidaremos«.

Tras dejar Bucha con su familia, la casa de Yuliia fue ocupada y todas sus pertenencias saqueadas, como pudo saber por sus vecinos. La fábrica donde trabajaba su madre quedó destruida por las bombas.

A pesar de que las autoridades ucranianas han recuperado el control de Bucha, sus habitantes siguen sin poder regresar a sus casas debido al riesgo de las minas y los restos explosivos de guerra.

Este es nuestro hogar ahora

En Zakarpattia, por fin pueden tomarse un respiro. Junto con otros cien desplazados internos, han encontrado un refugio temporal en una escuela de la pequeña localidad de Bushtyno. Voluntarios de Alemania, Polonia y la República Checa han hecho todo lo posible para convertir las impersonales aulas en acogedores dormitorios. El pabellón deportivo se ha transformado en un almacén para guardar sus pertenencias.

«Así que aquí estamos. Este es nuestro hogar ahora. Tenemos todo lo que necesitamos, y la gente, muy amable, nos ayuda en todo lo que puede», cuenta Yuliia. «Aunque ahora dormimos en colchones en el suelo, los misiles no vuelan sobre nuestras cabezas y mi hijo está a salvo. Es lo único que importa en estos momentos».

Esta joven ucraniana solo espera que su hijo no tenga ningún recuerdo de esas aterradoras semanas de miedo y huida. «No tenemos muchas pertenencias personales, pero lo que realmente me rompe el corazón es que no pudimos llevarnos ningún juguete de Artemko. Le encantan los coches y, en casa, tenía un montón de cochecitos, que echa mucho de menos, y pregunta todo el tiempo cuándo puede volver a casa para jugar con ellos de nuevo.

Quiero que sea simplemente un niño, que juegue y pase tiempo con otros niños. Si pudiera tener algunos juguetes o una bicicleta, sería muy feliz. Y a mí también me haría feliz».

SEM/NoticiasONU

Comment here

Accesibilidad