Mujeres

Urgen al Congreso de Chiapas tipificar violencia vicaria en ley para defender a mujeres

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  • Violencia vicaria, antesala de feminicidios e infanticidios en México, señalan víctimas y activistas feministas 
  • Solicitan al congreso estatal legislar para atender de manera transversal para para erradicar” la violencia vicaria en este estado

Gabriela Coutiño

SemMéxico, Tuxtla Gutiérrez, Chis. 22 de junio de 2022.- Abogadas, integrantes de colectivas feministas y mujeres cuyos hijos e hijas les han sido sustraídos con engaños y violencia por sus ex esposos, pidieron a  las fracciones parlamentarias del Congreso de Chiapas que se legislen contra la violencia vicaria, como ya ocurrió en cinco entidades del país, porque consideran que es “la antesala” de los feminicidios e infanticidios que ocurren en México. 

“Este problema es considerado la antesala del feminicidio e infanticidio” e incluso ha llevado al suicidio de madres debido “al acorralamiento y devastación emocional y psicológica”, pero también por “desesperación y dolor” que ha sido tan grande y sin ver inmediatamente “ningún tipo de justicia”, dijo la abogada sancristobalense, Micaela Giacobone Schwartz, a quien su ex esposo, hijo del ex gobernador de Chiapas, Elmar Seltzer, le arrebató a sus tres hijos. 

Giacobone Schwartz, integrante del Frente Nacional Contra la Violencia Vicaria, le fueron arrebatados con engaños sus hijos al inicio de la pandemia, cuando su ex esposo dejó de depositarle la pensión, y ella decidió buscar trabajo en Estados Unidos, país donde tiene la nacionalidad con sus tres hijos. Antes de viajar a la cita de trabajo, el padre de los menores, le dijo que los dejara con él, mientras se acomodaba, pero era una trampa para arrebatárselos.

Micaela precisó que durante un año y seis meses, ha buscado a sus hijos en casas de Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de las Casas, pero a los domicilios que ha acudido le dicen que ahí no viven. En el foro, con un nudo en la garganta dijo que como consecuencia del abuso que sufren las mujeres de parte de sus ex parejas, “nos sentimos muertas en vida”. 

Pidió al Congreso de Chiapas, que legisle y “se atienda de manera transversal para trabajar en acciones precisas para erradicar” la violencia vicaria en este estado. “Que cada una de las autoridades que intervienen de manera directa, se capaciten y atiendan, que juzguen con perspectiva de género encaminada a prevenir y erradicar la violencia vicaria”. 

Manifestó que aunque la Ley General de Acceso de las Mujeres a una vida Libre de Violencia, ya reconoce otras violencias, es el momento que los diputados y diputadas aprueben la Ley contra la Violencia Vicaria. 

“La apatía tiene que terminar y tenemos que ver por los grupos vulnerables como niños, niñas y adolescente en conjunto con mujeres y así, crear un país más justo, un Chiapas que actúe y proteja a nuestras madres y niñas, para que puedan tener un mejor futuro y sobre todo una vida libre de violencia que todas y todos merecemos”. 

Así es que “no podemos negar lo innegable: La violencia vicaria o por interpósita persona existe y es un problema que se ha salido de control y que ha sido reconocido como tal por instituciones y organismos internacionales y que hoy en día en nuestro país es un problema de dimensión nacional y de salud pública de urgente atención”, manifestó durante su participación.

Por eso, legislar en contra de la violencia vicaria, es “una prioridad tanto federal como estatal”, porque “las madres responsables que vivimos esta violencia, tenemos una vida judicializada, bajo un terrorismo legal y agresores que actúan como una verdadera delincuencia organizada, guiados por abogados cómplices que lucran con la vida, integridad y salud de las y los niños involucrados, y las madres a quienes se somete a simulaciones judiciales con denuncias y demandas falsas, plagadas de irregularidades, abuso de poder, tráfico de influencia y donde el privilegio del hombre rige en favor de él y detrimento de las mujeres”, agregó. 

Añadió que en los juzgados se llevan a cabo procesos que van detrimento de las mujeres, para conseguir la separación de sus hijos. Así ellas tienen que pasar varios años “sin poder siquiera abrazar a sus hijas e hijos, con un futuro incierto, dedicadas y sometidas a atender estos procesos fuera del Estado de derecho y principio del debido proceso que deberían imperar y que reflejan un estado fallido”. 

“Ninguna madre soportaría esta tortura constante por recuperar a sus hijos, sino fuera por amor, por recuperarlos y regresarlos al entorno amoroso del que eran parte a nuestro lado, y del que fueron arrebatados injustamente”, declaró la ahora activista y abogada.

Eileen Rodríguez López, otra víctima de violencia vicaria, narró entre lágrimas que lleva 777 días sin ver a sus hijos Laila, Leonardo y Lorena. Explicó que después de dos años de haber logrado convivencias en el domicilio del padre, los martes y jueves; logra las convivencias libres, pero se topa que la jueza de custodia del juzgado familiar, puso una restricción para que su hija mayor de va a cumplir 8 años, ya no la vea, porque no quiere. 

“Quieren romper el vínculo con mis hijos; la jueza determina que yo no debo convivir con mi hija, que porque la están defendiendo de mi y no de su verdadero agresor. El mismo camino va con mis hijos menores de 7 y 5 años, quienes poco a poco ya están dejando de convivir conmigo. Su padre ante la sociedad es buen padre, es influyente; por eso venimos a pedir justicia por nuestros hijos porque se les deje de violentar y venimos a pedir justicia por nosotras”, dijo. 

Las víctimas de violencia vicaria pasaron lista de las madres que no han podido ver a sus hijos e hijas: Mayte López desde 2016, lleva dos mil 14 días sin sus hijos, Noé, León y Fernando; cuenta con una orden de restricción que debe durar 30 días máximo 90 y en casi seis años.

Gisela Prado 1867 días sin Abraham y sin Victoria; Mónica Estrada 545 días sin Beto;  Laura Negrete 485 días sin ver a su hijos, sin tener ningún tipo de contacto ni llamadas ni mensajes.

Eileen Rodríguez lleva sin Laila Leonardo y Lorena 777 días a punto de que logren romper el vínculo materno con ellos.

Cristina 3990 días, el 19 de agosto cumple 11 años sin sus hijos y sin sentencia. 

En México ha sido aprobada la Ley contra la Violencia Vicaria, en los Congresos de Ciudad de México, Zacatecas, Estado de México, Puebla y Yucatán.

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