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«6 DE JUNIO»

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*Estamos a unos días. Es hora de mostrar porque la credencial debe ser manejada como instrumento de voluntad ciudadano.

VIOLETA DEL ANÁHUAC
“6 DE JUNIO”
Isabel Ortega Morales

SemMéxico, Chilpancingo, Guerrero, 31 de mayo 2021.- ¿Las y los ciudadanos tenemos compromiso con nuestro entorno? O solo habitamos un espacio y dejamos de comprometernos con la sociedad. ¿Qué hace la diferencia? ¿En qué nos beneficia como individuos? Quizá sea en los procesos electorales donde cobre mayor relevancia la reflexión de nuestra existencia, de nuestro aquí, de nuestro futuro.
No me imagino omitiendo acudir a las urnas a votar y viene a mí un recorrido rápido de aquellas circunstancias que evitarían ir: una enfermedad, o no tener la credencial de elector. De lo contrario ¿por qué no acudiría?
El 6 de junio no es una fecha solamente, es la fecha en que quienes acudamos a las urnas vamos a determinar la forma de gobierno que queremos y necesitamos para contribuir con nuestro voto a determinar lo que consideremos más apropiado y urgente, es decir, vamos a marcar una ruta que se va a traducir en destino. Y eso suena fuerte.
Cuando estamos en los cierres de campañas sé que no hay reversa, que el día de la jornada electoral está cerca y que ha llegado el momento de que las y los ciudadanos tomemos la palabra y determinemos el rostro del país a través de quiénes integrarán la cámara baja, el rostro de las 15 entidades federativas, Ayuntamientos y congresos locales.
¿Podemos votar de manera aislada sin entender el contexto del 4 de cuatro que tendremos en entidades como Guerrero? ¿Votaremos por personas?, ¿votaremos por partidos? ¿Haremos voto cruzado?
Si el resultado de una elección se determina por números, ¿podremos colocar en cada casillero la idea de gobierno que queremos? Podremos determinar con los nombres que aparecerán en las boletas la forma en que se diseñará la ruta de los estados y del país. Sin duda sí. Y algo fundamental, podemos ser generadores y generadoras del valor que sin duda regirá las elecciones posteriormente, que a partir de nuestra participación en urnas se determinen las obras y acciones de gobierno.
Miro mi credencial de elector. Desde hace mucho tiempo representa mi persona. No puedo acreditar ningún trámite oficial con mi sola presencia física ser yo si ella no me acompaña, lo comprobé después de un robo cuando me quedé sin ella. Es muy importante, tanto que este 6 de junio será el instrumento para que pueda emitir mi voto.
Pero, ¿qué es el voto? Antes de la existencia de órganos electorales constituyó la forma en cómo manifestar “la preferencia por un partido”. Después, con la existencia de ciudadanos y ciudadanas al frente de institutos electorales, con los sistemas democráticos conformados, se instituyó como “mecanismo de participación”. Y en esta elección, antes de que el gobierno federal impulse la maquinaria para su desaparición desde las cámaras, tenemos aún la última oportunidad -si dejamos que lo otro suceda- para manifestar nuestra voluntad en las urnas. Estamos a unos días. Es hora de mostrar porque la credencial debe ser manejada como instrumento de voluntad ciudadano.

 

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