Botella al MarCOLUMNASMartha Canseco

Botella al Mar| Impunidad y Corrupción

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Martha Canseco González

SemMéxico, Pachuca, Hgo., 6 de diciembre, 2021.- Acabo de ver en una plataforma televisiva el documental “Duda razonable, historia de dos secuestros”, que desmenuza el caso de cuatro hombres comunes y corrientes, sin relación entre ellos, que son acusados falsamente de un crimen que no cometieron.

El hecho ocurrió en Macuspana, Tabasco hace ya varios años y los cuatro continúan en la cárcel. La pieza documental deja ver claramente la perversidad de un sistema de procuración e impartición de justicia totalmente corrupto e ineficiente que trastoca por completo la máxima que se supone rige en nuestro país de que todas las personas son inocentes hasta que se demuestre lo contrario.

Me recordó mucho lo que ocurrió en Colombia con el gobierno, las guerrillas y los grupos paramilitares respecto a los falsos positivos, que con tal de hacer creer a la opinión pública doméstica y foránea de que se estaba combatiendo de manera eficiente al terrorismo, se culpó a jóvenes inocentes de ello. Por supuesto había mucho dinero de por medio, pero sobre todo tuvo fines propagandísticos a favor del gobierno.

En el caso de Macuspana, yo veo el componente de género de forma muy clara, un hombre conocido en el pueblo, que se equivoca porque días antes secuestraron a su hermana, al otro hermano le trataron de hacer lo mismo y paranoico ve secuestradores en todos lados, y que tiene la imposibilidad machista de decir ¡me equivoqué!

El problema radica también en que recibió todo el apoyo de las autoridades policiacas, de procuración e impartición de justicia para fundamentar su dicho y terminaron involucrados en un garlito mayúsculo, que se convirtió en una bola de nieve y con la misma imposibilidad de aceptar el yerro, porque como autoridades “no se equivocan” una posición igualmente machista.

Me pudo mucho ver el documental porque fui víctima indirecta de un hecho de impunidad y corrupción, me recordó mucho lo vivido.

Hace más de 30 años, mi hermano que trabajaba en la Aseguradora Agrícola y Ganadera, fue injustamente acusado de un fraude que jamás se cometió. La misma institución en la que laboró tantos años lo señaló falsamente.

El hecho de que en ese momento el director Jurídico de la Institución, Arsenio Farell Campa, fuera además hijo del secretario del Trabajo Arsenio Farell Cubillas, hizo casi imposible la defensa de los acusados.

Era horrible acudir al juzgado y ser testiga del abuso de poder de este hombre. Los funcionarios del juzgado se comportaban literal, como tías consentidoras, a fin de que Farell Campa siempre tuviera la razón, al grado de que le preguntaban si aceptaba las preguntas del abogado defensor y dependiendo de su respuesta se contestaban o no.

Era claro, mi hermano y sus compañeros estaban enfrentando todo el aparato patriarcal de poder machista, que no solo jode a las mujeres sino también a algunos hombres, porque de lo que se trata es de exhibir ese poder de manera abusiva.

Para mi familia fue una verdadera pesadilla, nunca abandonamos a mi hermano, siempre contó con nuestro apoyo a pesar de que hubo golpe tras golpe.

Cuando ya llevaban más de un año en prisión, la defensa tenía meses de haber solicitado a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores su análisis del caso y que actuara en calidad de árbitro, cosa que no había hecho hasta el momento.

Cuando supe que eso tenía detenido el proceso pedí a mi compañero de la fuente económica en Canal 13, Claudio Guzmán, que me consiguiera la cita con el director de la Comisión, así lo hizo. No nos recibió el director general, pero sí el del jurídico, tardó horas en recibirnos, eso nos permitió platicar con el personal de apoyo de esa oficina, así nos enteramos que el análisis tenía meses que se había hecho, pero que no lo entregaban para no hacer quedar mal al hijo del secretario, porque el informe le era adverso.

Con apoyo de algunas personas de la Comisión y que además eran excompañeros de trabajo de otro de los acusados, logramos hacernos del documento, se entregó al juez y semanas después todos estaban libres, no había habido ningún fraude, salieron totalmente exonerados.

La experiencia fue traumática, lo confieso, y no me había dado cuenta que no lo había superado totalmente hasta que vi el documental que les platico. Cuántas personas en México han sido y son víctimas de la impunidad y de la corrupción gubernamental que ahora se hacen más presentes que nunca.

Con unos sistemas de procuración e impartición de justicia totalmente cuestionados e ineptos, en su mayoría, la cola de dolientes y víctimas se pierde de vista, esa es y seguirá siendo la gran deuda del estado mexicano.

botellalmar2017@gmail.com

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