Internacional

El discurso antifeminista y antigénero como “pegamento simbólico” de la extrema derecha europea

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M.ª Eugenia R. Palop y su equipo analizan la agenda antifeminista de ocho países de Europa

Alina Rudel

SemMéxico/AmecoPress, Madrid, 27 de diciembre, 2021.-  El debilitamiento de los sistemas democráticos a causa del neoliberalismo ha provocado el auge de partidos de extrema derecha en Europa, cuyo papel es volver a ensalzar los valores tradicionales y la gloria nacional para combatir las políticas de igualdad y no discriminación por raza, sexo o género. Para conocer más en profundidad las estrategias que comparten estas formaciones políticas, la eurodiputada y jurista, María Eugenia R. Palop ha dirigido un estudio basado en el análisis del discurso ultraconservador en ocho países europeos: España, Italia, Francia, Alemania, Austria, Hungría, Polonia y Dinamarca.

El informe ha sido publicado por La Izquierda Europea (The Left), que contiene los resultados de la situación que presenta cada país, y se puede consultar de forma íntegra en ‘Espacio Público’. No obstante, estas naciones presentan una estrategia clave que las aglutina, la sustitución de la perspectiva de género por la llamada perspectiva familiar.

La sustitución de la perspectiva de género por la llamada perspectiva familiar

Significa que existe una única familia válida, la heteronormativa, formada por un hombre y una mujer, cuya función es tener descendencia. Esto se debe a que hay una “guerra demográfica” y para ganarla, según estas formaciones, se necesita fomentar la natalidad nacional y reforzar el rol de las mujeres como madres y cuidadoras. Así mismo, para ellos, la reivindicación de los derechos de las mujeres y de las personas LGTBIQ+ es una cuestión identitaria que vuelve débiles a los hombres.

Al final, estas fuerzas políticas buscan elaborar un nuevo bloque político-social que desafíe al liberal y progresista mediante discursos antifeministas, rechazo hacía las personas inmigrantes, a familias que no siguen el modelo heteronormativo…etc. Porque su principal objetivo es atacar los derechos y libertades de las mujeres, del colectivo LGTBIQ+ y de las personas migrantes, ya que van en contra de sus ideales que son: la familia tradicional que perpetúa los roles de género y la identidad nacional.

Un nuevo bloque político-social que desafíe al liberal y progresista mediante discursos antifeministas

La realidad es que esta ideología ultraconservadora ya presenta una incidencia en la sociedad a través de distintas políticas públicas, cuyas líneas de acción están fundamentadas en la xenofobia, la homofobia, el machismo…etc. Por ello, “frente a esta agenda de odio tenemos que articular respuestas no solo políticas y jurídicas, sino también educativas, sociales y culturales”, denuncia la eurodiputada.

¿Cómo pasan de la teoría a la práctica?

Las formaciones políticas de extrema derecha actúan a través de la aprobación de políticas públicas que vayan en contra de la agenda feminista y de género como la restricción de derechos sexuales y reproductivos, especialmente, el aborto y el acceso a los métodos anticonceptivos; así como, a la educación sexoafectiva y la perpetuación de los estereotipos de género donde las mujeres sigue siendo invisibilizadas. También, la igualdad se ve afectada al negar la existencia de la violencia machista y sus causas estructurales, por ello, se deshabilita un enfoque de género en la política y la justicia.

La igualdad se ve afectada al negar la existencia de la violencia machista y sus causas estructurales

Por otro lado, hay una oposición al matrimonio igualitario, se niega el derecho a la adopción de las parejas LGTBIQ+ y se rechaza la autodeterminación de género. Por consiguiente, se persigue a las instituciones y organizaciones que defienden a las mujeres, personas LGTBIQ+ y las personas migrantes.

Para combatir su odio es necesario seguir reivindicando una mirada feminista que reposicione los derechos de las mujeres y de las personas LGTBIQ+. “El feminismo tiene que estar en el centro de un nuevo contrato social progresista, inclusivo e intercultural, que parta de una perspectiva relacional del ser humano; es decir, asumiendo que somos interdependientes, que también sentimos ira y desconcierto, pero que la respuesta nunca puede ser el desprecio por la vida del otro”, sentencia María Eugenia R. Palop.

Foto: archivo AmecoPress.

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