Mujeres

Fallece la activista y defensora de los derechos sexuales y reproductivos Sandra Peniche Quintal

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  • En medios periodísticos de Yucatán se informó que tenía una semana hospitalizada a causa de una enfermedad.

Elda Montiel

SemMéxico, Ciudad de México, 15 de diciembre del 2022.- Fallece este 14 de diciembre la doctora Sandra Peniche Quintal, médica incansable feminista, activista, pionera en servicios médicos para apoyar el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, a pesar de las múltiples amenazas que recibió por su trabajo. Su fallecimiento lo dio a conocer su sobrina Mariana Peniche en sus redes sociales.

En medios periodísticos de Yucatán se informó que tenía una semana hospitalizada a causa de una enfermedad.

Mariana Peniche escribió: «Con profundo pesar la familia Peniche Quintal les informa que el día de hoy aproximadamente a las 9 de la noche a los 67 años de edad, mi tía Sandra Peniche ha dejado este plano para seguir brillando en todo el universo, descansa en paz tía y desde donde estés cuídanos y protégenos de todo mal. Alejandra Sáez, Laura Sáez Peniche, Carolina Quinn BichitoPaint Alamilla Espinosa».

Los mensajes por el lamentable fallecimiento de la incansable defensora la describen de cuerpo completo, en uno de ellos se lee “Una gran mujer, médica, defensora de los derechos sexuales y reproductivos, defensora del derecho a decidir de las mujeres, una maestra, creadora de espacios seguros, impulsora de la perspectiva de género en la medicina, yucateca. Tu legado es grande”.

Nacida el 23 de mayo en Mérida, Yucatán Abrió la primera clínica en Latinoamérica, que, sin reservas y de manera formal anunció que realizaría abortos y atendería la salud sexual y reproductiva, lo que la llevo a enfrentar agresiones y amenazas de muerte.

Fundó Servicios Humanitarios en Salud Sexual y Reproductiva (SHSSR) y era la presidenta de la Unidad de Atención psicológica, sexológica y educativa para el crecimiento personal (UNASSE), que desde 1987 da atención integral a todos los sectores de la sociedad, en especial “a los más desprotegidos”.

Defendió su clínica como actividad esencial en el 2020 

Tan sólo en abril del 2020 la acusaron y cuestionaron de trabajar y brindar servicios en la Clínica en la que se puede solicitar una interrupción del embarazo, en el marco de la contingencia del COVID 19, respondió que su actividad era esencial, además de que la doctora Peniche ya contaba con medidas derivadas del Mecanismo Nacional de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas debido a un intento de asesinato ocurrido en el 2018.   

Falta voluntad para acabar con el embarazo adolescente

En septiembre de este año, al referirse al embarazo adolescente refirió  que lo único que falta es voluntad, un problema que coloca a su entidad en el 2º lugar con 2 mil 31 yucatecas que ya tienen un hijo vivo, y mil 765 embarazadas adolescentes según el censo del 2020.

Entrevistada por una iniciativa de Ley en el Congreso Local, señalaba que “la mejor contribución que se puede hacer desde cualquier orden de gobierno es hacer las cosas y ya, digo esto porque es risible esa iniciativa, es algo que se viene acordando desde que comencé el trabajo sobre sexualidad, hay documentos, hay acuerdos y hay compromisos, sin embargo, simplemente no pasa nada porque no hay la voluntad real de modificarlo”, refiere el periódico local “La Verdad”.

“Insistió en que la mejor forma de prevenir esta problemática es educando y hablando abiertamente con los adolescentes sobre su sexualidad y la manera de prevenir el embarazo, así como poner a su alcance métodos de barrera como el condón masculino, el cual debe de dejar de ser visto con prejuicio en las escuelas”.

De un carácter alegre e innovador en el 2011, su compromiso con la enseñanza la llevó a organizar el “Penetón”, un festival para enseñar la función y anatomía del pene a través de los clásicos juegos de las ferias mexicanas. Antes en el 2002, creó el “Condontrici”, un vehículo de ruedas para llevar información sobre el uso correcto del condón a todas las plazas de Mérida, su ciudad natal.

En una entrevista refiere que a su edad repetía una frase con solemnidad: “Yo soy de las afortunadas que fue engendrada por orgasmo”, porque no es para escandalizar como instructora dejaba claro que la “concepción” y el embarazo deben ser una etapa jubilosa y alegre en la vida de las mujeres.  

La vocación de la medicina la llamó desde joven, por esa razón ve y organiza el mundo desde la salud. Estudio en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yucatán y se propuso ser psiquiatra, pero descubrió en el Hospital Psiquiátrico Yucatán, que la psiquiatría ayuda poco y perjudica mucho. “Perjudica porque el enfoque es totalmente patriarcal y a las mujeres les va muy mal. Una puede terminar en el hospital psiquiátrico porque algún médico le dio la gana, así de violento”, señala en una entrevista.

Además por las historias clínicas descubrió que la mayoría de las pacientes  vivía violencia de sus padres, de sus madres, de sus parejas, o tenían estrés por la situación de violencia en el hogar.

Estudia en el Instituto Mexicano de Sexología que presidia en 1979 el médico psiquiatra, Juan Luis Álvarez Gayou, lo que modifico su práctica y se inclinó por ser una “médica feminista”, participa en proyectos sociales e incluso colaboro, con el recién creado en ese entonces Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).

A partir de los años ochenta atestiguó los estragos del VIH-Sida en la salud de las personas y las primeras políticas públicas para detener la propagación de virus, también observó el sobresalto social que causó la llegada de la pastilla de anticoncepción de emergencia a la industria farmacéutica y ya en el siglo XXI le tocó ver la inclusión de la vacuna del VPH en el esquema nacional de vacunación para prevenir el desarrollo del cáncer cérvico-uterino. 

Participó en la delegación que asistió a la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, realizada en la ciudad china de Beijing, que culminó con la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, cuando se reconoció la salud sexual y reproductiva como un estado de “bienestar físico, mental y social, y no de mera ausencia de enfermedades o dolencias”.

Sandra Peniche señalaba que era feminista porque las mujeres deben hacer lo que deseen a pesar de que les digan que no porque son mujeres, desde las niñas que quieren jugar con los chicos, hasta las adultas las que deciden no ejercer la maternidad.

En el Facebook de Sandra Peniche se volcaron los mensajes de defensoras, medicas, organizaciones  expresando el dolor de su perdida, pero afirmando que deja un gran legado.

SEM/MG

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