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Feminismo abierto e indeterminado

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Olimpia Flores Ortiz

SemMéxico, 17 de agosto, 2020.- ¿Nos podemos identificar con esta imagen de un posible feminismo rizomático, yendo hacia lo abierto indeterminado?

Los feminismos son en tanto se expresan. No hay el continente del feminismo; ninguna canasta alberga a sus expresiones, porque no necesita ser contenido, sino al contrario. Pensar que hay un feminismo que contiene excluye, cuando en ningún lugar radican los estatutos de inclusión. Es un falso dilema, como el del adentro incluyente y el afuera excluido. ¿Dónde y quién delimita al adentro, para que entonces haya quienes estén situados en el afuera?

I

“Que la comprensión del mundo es mucho más amplia que la comprensión occidental del mundo. Es fundamental entender esto y luego aplicarlo en nuestro trabajo, cosa que es todavía mucho más difícil. La comprensión del mundo es mucho más amplia que la comprensión occidental del mundo y por eso la transformación del mundo puede también ocurrir por vías, modos, métodos, impensables para Occidente o las formas eurocéntricas de transformación social.”

Este es dicho del pensador portugués Boaventura de Sousa Santos en la Introducción a Epistemologías del Sur, de donde por cierto pueden surgir imaginarios sobre los posibles mundos venideros a partir de la debacle capitalista: pluralizan los sentidos de vida como prefiere Oyèronké Oyěwùmí , feminista nigeriana sexagenaria, en lugar de referirse a cosmovisiones, porque dice que es muy de Occidente privilegiar al sentido visual para aprender a estar en el mundo.

Su referencia es el feminismo indígena en África, así que su perspectiva necesariamente surge del acontecimiento de lo local. De lo local se nutre ese Sur referencial. Los otros rostros del hemisferio.

Dice la africana que la construcción social y el determinismo biológico han sido dos caras de una misma moneda, porque se refuerzan mutuamente. No hay una biología universal, porque no hay una interpretación universal. Ese es un error inicial de concepto. Lo que hay son diferentes interpretaciones que implican modos de vida diversos. Hay pues, biologías de la diferencia. No son disociables la biología y su construcción teórica. Este es el feminismo de las academias, de la política pública y del ámbito de la sociedad civil coadyuvante y vigilante.

Sigue diciendo Oyèronké Oyěwùmí a la que empiezo a leer a instancias de @LorenaLeyva8 que “en las culturas donde no se privilegia el sentido visual y el cuerpo no se lee como un rastro de la sociedad, es menos probable que se den invocaciones a la biología porque tales explicaciones no tienen demasiada influencia en el ámbito social. Básicamente, el señalamiento más importante no es que el género se construya socialmente, sino que en gran medida la biología en sí misma se construye socialmente y, por lo tanto, es inseparable de lo social. Luego, entonces, este debate no puede llevarnos muy lejos en sociedades donde los roles y las identidades sociales no se concibieron enraizadas en la biología…”

Se cuestiona el eje cartesiano del feminismo que se basa en las categorías conceptuales de sexo y género que es tan binario como los artificios mítico-religiosos, morales y legales que constituyen el código de la opresión y de la victimización universal. A la postre ambos conceptos tienen como referencia al cuerpo mismo.

En palabras de Oyèronké Oyěwùmí “el marco de referencia Yorùbá se basa más en una combinación de sentidos anclada en lo auditivo. Por consiguiente, la promoción de los conceptos y las teorías derivadas del modo de pensamiento occidental en los Estudios Africanos, en el mejor de los casos dificulta la comprensión de las realidades africanas. En el peor, obstruye nuestra capacidad para construir conocimiento sobre sus sociedades.”

II

La hegemonía espacial de la categorización occidental del género es por lo visto relativa: ahora bien, la categorización temporal también lo es. No hay Historia universal, lo que hay son narrativas sobre la historiografía. No hay manera de traer al presente lo que ya se fue. Así que el imaginario sobre la historia «es el producto más peligroso que haya elaborado la química del intelecto. Sus propiedades son muy conocidas. Hace soñar, embriaga a los pueblos, engendra en ellos falsos recuerdos, exagera sus reflejos, mantiene sus viejas llagas, los atormenta en el reposo, los conduce al delirio de grandezas o al de persecuciones, y vuelve a las naciones amargas, soberbias, insoportables y vanas.” Declaración del poeta antifilósofo Paul Valéry, oriundo de la Saboya francesa, al concluir la Primera Guerra Mundial.

La genialidad de Michel de Certeau el filósofo jesuita, también francés, pero de las décadas que rodearon al medio siglo XX, consistió en liberarnos de la opresión de la narrativa hegemónica, convencido de que “La historiografía se mueve constantemente junto con la historia que estudia y con el lugar histórico donde se elabora.” En La escritura de la historia. (México: Universidad Iberoamericana e Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, 2010). Y por historiografía vamos a entender “el oficio que historiza la escritura, así como su propia práctica,” según Alfonso Mendiola, erudito estudioso de De Certeau.

A ello se agrega el inconveniente del Mal del Archivo, -también concepto del jesuita- es decir la imposibilidad del archivo y su interpretación. “En suma, en la historia de la filosofía, como en la historia en general, hay una fuente inagotable de “objetos perdidos”. Una enorme narración metida en la memoria, No obstante, como enseña Michel de Certeau, lo que nos queda es constatar su indisoluble vínculo con la actualidad. No puede haber fidelidad con el pasado. “La narración histórica, entonces, intentando disolver la alteridad la hace resurgir en la forma de la ficción”.

III
Estas vertientes del pensamiento de la sospecha tal vez consisten en una epistemología diferente al discurso de la Historia, de la biología, de la física social y del transcurso del pensamiento.

La subjetividad como categoría de análisis y la deconstrucción de los conceptos teóricos dados por universales, que justifican al sistema sexo/género pueden tener una genealogía sorpresiva: Encontramos en el texto, una vez más sorprendente de Slavoj Žižek: Lacan. Los interlocutores Mudos, publicado por Akal, que Parménides el presocrático, “atestigua el hecho de que la aprehensión de lo real por el pensamiento solamente puede establecerla el poder regulado de la letra. Es por esta razón que los presocráticos merecen ser elogiados: querían liberar al pensamiento de cualquier figura que implique la simple transmisión de conocimiento. Dejaron el pensamiento al aleatorio cuidado de la letra, una letra que sigue siendo poética por la falta temporal de matemáticas.” Recordemos que Lacan recoge esta idea cuando propone el concepto de “matemas” como las fórmulas matemáticas que pueden representar las articulaciones de las estructuras de pensamiento, como lo más cercano que pueda haber con lo real, porque no hay identidad posible entre la verdad y lo que de ella se dice, más que un fantasma. No hay conocencia de la aletheia como principio de verdad. Y lo elemental hace una ética, nunca un dogma o una religión.

https://docs.google.com/document/d/12NsNCNsNMUR67dAM6fdUGP7nnAlu7kUYU6Z0rspcLLY/edit

A la mitad de agosto, a un año del encarcelamiento de Rosario Robles. Al feminismo le corresponde levantar la voz defendiendo su derecho al debido proceso.

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