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Hallazgos| Nellie Campobello y su obra

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Por Rocío Fiallega

SemMéxico, Cd. de México, 7 de noviembre, 2021.- El 7 de noviembre de 1900 nació Francisca Ernestina Moya Luna, conocida por todos como Nellie Campobello, pionera de la danza en México, escritora de la Revolución Mexicana y poeta, así como la persona que se construyó a sí misma con la tierra de Villa Ocampo y Parral, con la oralidad de su madre Rafaela como un viento suave, con el oleaje que simulan los cuerpos al bailar y con el fuego de su corazón que le dio la templanza suficiente para brillar.

Hablar de Nellie nos llevaría muchos volúmenes, hoy echemos un vistazo a su profunda obra, que se transforma en piedra de toque no sólo para la narrativa escrita por mujeres sino para transformación latinoamericana:

Nellie encontró su expresión más pura a través de la creación literaria, en la poesía con Yo! Francisca, editado por el Dr. Atl, un gran canto dividido en tres partes: la primera, homónima del título de la obra, la segunda “Yo en Faceta. 1928-1929” y la tercera “EL-YO-AMOR.  La imagino caminando por las calles de la Merced con sus folios bajo el brazo.

También en su faceta poética descubrimos los textos de Abra en la Roca, incorporados en la edición de 1960 de Mis Libros, editado para el 30 de agosto de 1960 en la Colección Ideas, Letras y Vida de la Compañía General de Ediciones; además, en 1957 bajo el nombre de Tres Poemas se publica una parte (los poemas Ella, Río Florido y Estadios) con un tiraje de 300 ejemplares.

En la prosa encontramos Cartucho. Relatos de la lucha en el Norte de México y Las manos de mamá, ambos incluidos en el Tomo II de La novela de la Revolución Mexicana, de Antonio Castro Leal, en el clásico papel cebolla.

El primero es un libro de viñetas que vio la luz en 1931 en Ediciones Integrales, dice Nellie: “Lo escribí para vengar una injuria. Las novelas que por entonces se escribían, y que narran hechos guerreros, están repletas de mentiras contra los hombres de la Revolución. Principalmente contra Francisco Villa” y nos dice cómo eligió narrar “busqué la forma de poder decir, pero para hacerlo necesitaba una voz, y fui hacia ella. Era la única que podía dar el tono, la única autorizada: era la voz de mi niñez. Usar de su aparente inconsciencia para exponer lo que supe era la necesidad de un decir sincero y directo. Escribí a solas, sin consultar ni pedir consejo.”

Las manos de mamá es el producto del viaje interior que realizó Nellie después de la muerte de su madre Rafaela (dos años después de la muerte de su hijo), este libro salió a la venta en febrero de 1937, en Juventudes de Izquierda, posteriormente, para la segunda edición, con ilustraciones de Orozco la publica Villa Ocampo.

Nellie la busca, la escucha, no sólo atiende a sus cantos, sino a sus manos que “formaban tortillas húmedas de lágrimas” en el contexto de la Revolución Mexicana, fumaba y “extendía sus sueños como una niña que tiende sus muñecas para empezar a moverlas”, esa era su madre, la que los defendió mientras curaba a otros. Campobello así también rinde homenaje a las mujeres revolucionarias que se quedaron en casa, con el rojo sangre floreciendo en las aceras.

Por último, pero no menos importante, en coautoría con su hermana Gloria (Soledad) escribió Ritmos Indígenas de México, editado por la Secretaría de Educación Pública en 1940, en este libro concentra los conocimientos adquiridos durante sus recorridos con las misiones culturales incluyendo incluso esquemas para comprender los movimientos de cada una de las danzas recopiladas.

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