Congreso

Integrantes del Senado apoyarán iniciativa para prohibir la gestación subrogada

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  • Máxima expresión del neoliberalismo: senador Narro Céspedes
  • Dos iniciativas más en el Senado para regular la práctica

Guadalupe López García

SemMéxico, Ciudad de México, 30 de junio del 2022.- Las senadoras Marcela Mora (Encuentro Social), Blanca Estela Piña Gudiño, Antares Guadalupe Vázquez Alatorre y el senador José Narro Céspedes, de Morena, se comprometieron a apoyar la iniciativa de reformas legales para eliminar la explotación reproductiva de las mujeres y la mercantilización de las infancias, promovida por la diputada federal Beatriz Rojas (Morena).

En la reunión virtual y presencial “Sinergias a favor de los derechos y la dignidad de las mujeres y las infancias”, encabezada por Narro Céspedes y con la asistencia de integrantes de organizaciones y redes feministas que respaldan la propuesta, las y el legislador se pronunciaron por prohibir la práctica denominada vientres de alquiler, gestación subrogada (GS) y maternidad sustituta, la cual se practica en el estado de Tabasco (desde hace 25 años) y en Sinaloa; está prohibida en Coahuila y Querétaro.

Narro Robles expresó que alquilar los vientres es la máxima expresión del neoliberalismo, pues se aprovechan de la pobreza de las mujeres. La vida y los derechos de la madre, niñas y niños se convierten en parte del mercado. Los derechos humanos no pueden estar a la venta, porque no son mercancía, reiteró.

Argumentó que es una práctica similar a los grupos de la delincuencia organizada y de tráfico de órganos en la que están involucrados abogados, notarios públicos, despachos jurídicos, los registros civiles, grupos de medios y hospitales, con contratos ilegales, pues se busca evitar que la madre reclame su maternidad y para ello se desaparecen pruebas. Se encargarán de convencerla de que no es la madre y se les verá como máquinas.

La diputada Beatriz Rojas Martínez indicó que la propuesta pretende reformar el artículo 30 de la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos y el 462 de la Ley General de Salud para imponer multas y prisión a quienes practiquen la maternidad subrogada, alquiler de vientres o úteros sustitutos, así como la donación comercial de óvulos, a quienes adquieran a un recién nacido por estas prácticas y a todas las personas que obtengan un lucro de este ilícito y exploten reproductivamente a las mujeres.

Más que una alternativa para construir una familia —detalló— para las parejas de un mismo sexo o para personas solteras, la GS se trata de una explotación humana con fines de lucro que involucra aspectos sociales, culturales y económicos, además de que los contratos establecidos violan los derechos humanos de las mujeres, son privadas de su libertad, llevan el proceso en condiciones desfavorables, de exclusión y marginación.

La GS es una nueva forma de explotación de las mujeres. No se puede ver como progreso social con la explotación del cuerpo de las mujeres. La maternidad se convierte en un asunto mercantil, las mujeres se vuelven mercancía y su cuerpo se cosifica para satisfacer los deseos de otras personas, además de que pueden tener repercusiones en su salud y pueden fallecer, manifestó.

La senadora Blanca Piña se pronunció en favor de dicha iniciativa y comentó que hay organizaciones no gubernamentales (ONG), con financiamiento internacional, y organismos gubernamentales en derechos humanos que promueven la GS, como en el caso de Michoacán.

Las voces a favor de la GS no son las únicas, pero son las más estridentes y las más financiadas. La propaganda incuba una nueva industria que busca consumidores que dejan millones de pesos, reconoció, pero que profundiza la desigualdad de las mujeres, pues las que pueden pagar miles de pesos lo hacen a costa de las pobres. Para la legisladora, la GS tiene una lógica de trata o de esclavitud.

Lorena García, del Frente Feminista Abolicionista de México, reseñó que las prácticas añejas del patriarcado más rancio son la explotación sexual (trata, pornografía, prostitución) y la explotación reproductiva. El feminismo se opone a la GS porque el embarazo y parto es una realidad material no es una técnica y deshumaniza las capacidades reproductivas de las mujeres, asimilándolas a formas más propias de vegetales. Además, los niños pierden todo derecho a su identidad, por ser producto de laboratorio y la madre biológica debe renunciar al derecho de filiación.

Aclaró que la GS no es un hecho a nivel global. En Francia, España, los países nórdicos, India está prohibida. En Grecia, Tailandia y Ucrania se permite. Ahora se pretende que México sea un paraíso para estos depredadores. La activista remarcó que lo que se busca es la abolición de la práctica, no su reglamentación.

Keith López, del Colectivo Asteria, narró que en Tabasco existen redes delincuenciales compuestas por notarios, registros civiles, abogados de la Comisión Estatal de Derechos Humanos que se dedican a pedir bebés por catálogo y pedido. Es una práctica de trata más amplia y compleja, desde dentro de la familia, como desde las entidades gubernamentales.

Agregó que la legalidad de los vientres de alquiler no garantiza un escenario de protección de los derechos humanos de las mujeres y niñas/os. Hay lagunas legales que fortalecen la red de tráfico y trata de personas. Los amparos han funcionado para que las empresas puedan ejercer. A Tabasco van por mujeres y se las llevan a otros estados a realizar los procedimientos. Hay clínicas en la Ciudad de México, Estado de México.

Las mujeres que alquilan su vientre se convierten en proveedoras del hogar, el dinero que reciben es para esposos e hijas/os y quien decide sobre su cuerpo es el marido que se convierte en tomador de decisiones del cuerpo de las mujeres. Es un proxeneta reproductivo. La recuperación del parto es solo asunto de las mujeres, quienes después de algunos años llegan a desarrollar problemas de salud.

Mónica Soto, del Frente Nacional Abolicionista, expuso lo relacionado con los derechos de niñas y niños y la legislación en la materia que se está violando, como la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y la Convención sobre los Derechos del Niño. Aunque se diga que no se va a hacer con fines lucrativos, no queremos que los úteros de las mexicanas produzcan niños como objeto, apuntó.

La senadora Antares Guadalupe Vázquez Alatorre se sumó a la iniciativa y comentó que el cuerpo de las mujeres sigue siendo utilizado para que otras personas obtengan algún beneficio. Remarcó que el embarazo no solo tiene que ver con cuestiones fisiológicas sino con los afectos, pues durante el embarazo se establecen esos vínculos. Ante ello, se requiere una discusión ética del problema.

Para la senadora Marcela Mora es necesario difundir más y tener un cabildeo para promover la iniciativa de Beatriz Rojas, elaborada con el apoyo de Teresa Ulloa Ziáurriz, directora de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés). Hay que convencer a todas las y los senadores que no les queda claro que la GS es un asunto antiderechos.

El 6 de abril de este año, en el senado se convocó al Foro “Hacia la regulación de la gestación sustituta”, encabezado por la senadora Olga Sánchez Cordero, en la que se promovieron las dos iniciativas para regular la GS que se han presentado en el senado. Una por Sánchez Cordero (Morena) y la otra por Sylvana Beltrones Sánchez (PRI). Asistieron entre otras y otros, Lilia Margarita Valdez Martínez, presidenta de la Comisión de Salud del Senado.

El 16 de mayo, el senador Narro Céspedes promovió el Foro “Gestación subrogada. Vientres de alquiler, las otras voces” para escuchar “a las de abajo, a las de izquierda”. Participaron Teresa Ulloa, Lorena García y las activistas Eugenia Flores, Yan María Yaólotl, entre otras, además de una conferencia de la filósofa feminista Alicia Millares.

El 20 de junio, Narro Céspedes convocó a conferencia de prensa para dar a conocer los resolutivos del foro del 16 de mayo, presentar la iniciativa de Beatriz Rojas e informar que se está trabajando con organizaciones feministas para promoverla con las y los senadores.

El 27 de junio se celebraron los Diálogos Parlamentarios “Reproducción asistida, visión de salud pública”, en donde Olga Sánchez Cordero indicó que seguirá trabajando para que su iniciativa sea aprobada, la cual planteó como una solución ante la infertilidad de mujeres y hombres y para que una mujer pudiera lograr “el sueño de ser madre”. SEM/glg/MG

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