Congreso

Intervención de la senadora Josefina Vázquez Mota

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  • Texto íntegro de Vázquez Mota al presentar voto particular al dictamen de las comisiones unidas de Gobernación y de Estudios Legislativos Segunda, que contiene minuta que reforma diversas disposiciones de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, de la Ley General de Partidos Políticos y de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, y que expide la Ley General de los Medios de Impugnación en Materia Electoral.

SemMéxico, Ciudad de México, 15 de diciembre del 2022.

Muy buenas tardes.

Gracias, Presidenta.

Senadoras y Senadores:

Hoy tenemos que respondernos todas y todos nosotros una pregunta fundamental, ¿qué país le estamos dejando a nuestras niñas, niños y adolescentes?

A esto es a lo que habremos de responder hoy esta tarde y a lo largo de esta noche.

¿Quiénes de ustedes votarán hoy para poner en riesgo nuestros derechos y libertades, para dejar un país sin elecciones confiables, sin educación cívica, sin respeto a las instituciones y con una democracia en ruinas?

¿Quiénes de ustedes votarán hoy para heredarles a millones de niñas, niños y adolescentes un México de pensamiento único al que nos quieren llevar y una obediencia capricho y resentimiento de un solo hombre?

¿Quiénes responderán hoy ante millones de niñas, niños y adolescentes por un México que amanece con libertades y certeza en los procesos electorales, pero que en unas horas más, con un golpe de Estado a nuestra democracia y el ultraje a nuestra Constitución será un México cada día más parecido a las dictaduras que hoy defienden algunos como es el caso de Nicaragua?

Esta reforma electoral que pretende aprobar el oficialismo al costo que sea, está plagada de vicios desde su origen, lo saben muy bien y lo sabemos todas y todos nosotros aquí.

¿Quiénes hoy están dispuestos a acompañarla y a votar a favor?

¿Cómo heredar un mejor país si con los votos de una mayoría aquí en el Senado se va a avalar, no me vengan con que la ley es la ley?

¿Quiénes de ustedes votarán hoy a favor?, tendrán que dar la cara un día frente a millones de niñas, niños y adolescentes por atentar contra la autonomía del INE, por asfixiarlo presupuestalmente, por debilitar su estructura poniendo en riesgo su capacidad operativa, por poner en riesgo el padrón electoral y de paso también la credencial de elector.

Tendrán que enfrentar a niñas y niños por acabar con el servicio profesional electoral, por desaparecer 300 juntas distritales que son quienes hacen el trabajo de campo, son quienes llegan al último rincón del país para hacer posible que se instalen las casillas y podamos ejercer nuestro voto con derecho, como debe ser y en libertad.

Tendrán que dar la cara, porque hay en esta reforma la permisividad a servidores públicos para que haya campañas anticipadas, violando las reglas electorales sin poder sancionar ninguna de estas acciones, habrán de hacerlo por apoyar una reforma regresiva, que pone en muy alto riesgo la alternancia política.

Pero lo más paradójico de todo esto, es que van a destruir al INE, ese INE que reconoció los votos y la legitimidad de la elección del 2018, ese INE que ha contado los votos y ha reconocido la legitimidad de 22 gobernadores que han sido electos del partido mayoritario y sus aliados en estos últimos años.

Ese INE que ha legitimado y validado las elecciones de esta mayoría parlamentaria.

Reitero una vez más, las niñas, niños y adolescentes no tienen partido, y claramente con este dictamen tampoco tendrán un México en donde sea posible construir sus sueños, porque lo digo en voz alta y lo digo fuerte, un sistema político autoritario destruye las iniciativas ciudadanas, la esperanza, la legalidad y el Estado de derecho, porque un régimen autoritario atropella, persigue, siembra odio y polariza.

Pero también, y hay que decirlo fuerte y firme, también el autoritarismo hace que se pierden inversiones, empleos, miles de oportunidades, porque en el autoritarismo la ley no importa y cuando la ley no importa tampoco importa el futuro.

Hoy llevó con la memoria de don Luis H. Álvarez, de Heberto Castillo, de Maquío y de mujeres ejemplares, de quienes han dado su vida por la democracia y por la libertad.

Recuerdo en una gira de trabajo a don Luis H. Álvarez decirme: “Aquí vivía mi amigo Heberto Castillo, ¡cuánto lo extraño!” Entonces se podía hablar entre quienes pensaban diferente.

Ustedes saben que mi convicción demócrata de mi diálogo y respeto por todas las fuerzas políticas, por eso externo mi gran preocupación esta tarde.

Por eso convoco con respeto, pero determinación y valor a que no acompañemos esta destrucción institucional, este Senado no se puede ir a dormir combinando el verbo destruir.

No, no venimos a destruir, venimos a construir y a fortalecer, sí, si el INE tiene que cambiar que se cambie, pero no se cambia destruyendo, no se cambia sacando el hacha, se cambia dialogando, construyendo acuerdos, haciendo política, escuchándonos.

No se puede elegir gobernar desde Palacio a la mitad de esta población y denigrar y despreciar a la otra mitad.

No habremos votado por el Presidente, pero es el Presidente de todos los mexicanos…

Y queremos que gobierne para todos sin ofensas, sin agravios, sin detrimento.

Hoy reconozco la marcha en defensa del INE, que el pasado 13 de noviembre convocó a cientos de miles de ciudadanos y que muchas de nosotras y nosotros decidimos acompañar.

Esta marcha les digo esta tarde, no fue en vano, ni lo será tampoco, marchamos y acompañamos a la ciudadanía, lo hicimos para defender al INE, hoy estamos dispuestos a acompañar a quienes marchen a la Corte para defender la Constitución y también la legalidad.

Reconozco también a las Diputadas y Diputados que con valor y determinación defendieron la democracia y la libertad.

Hoy les digo a millones de niñas, niños y adolescentes que esta lucha no concluye aquí, porque iremos a la Corte a defender la Constitución y la legalidad.

Como lo decía mi amigo y compañero Damián Zepeda, convocamos y también pedimos a la Corte que cumpla con su responsabilidad de lealtad a la Constitución, que es a la única que debe jurarse lealtad, que lo hagan pronto y con lealtad a la ley.

Hoy les digo a las niñas y los niños que en esta destrucción no hay duendes, en esta destrucción hay odio, rencor, autoritarismo y una obediencia ciega.

No, no hay politiquería, lo que hay es desprecio al diálogo, a escuchar miles de voces y a gobernar para todas y para todos.

Me permito citar a John Stott cuando afirmó: “La esencia de la democracia es descentralizar el poder, descentralizar el poder es proteger a los gobernantes contra su propia locura”.

Defendamos a México contra cualquier locura.

Defendamos a México de las tentaciones autoritarias y centralistas.

Defendamos a México de la destrucción de la libertad.

Votaré en contra porque es tiempo de defender a México y lo que se ha construido hasta ahora, todo es perfectible, pero no a base de la destrucción.

No hay medias tintas cuando se defiende la libertad, o se defiende o se traiciona. Yo, yo los convoco esta tarde porque quiero seguir viviendo en un país libre y democrático, porque quiero que mis hijas sigan viviendo en este México de democracia y que está llamado a la grandeza.

Y quiero que quienes tenemos la bendición de ser abuelas o abuelos luchemos por un país libre y democrático para nuestras nietas y nuestros nietos porque esta noche habremos de rendir cuentas frente a nosotros, pero, sobre todo, habremos de rendir cuentas por aquellos y frente aquellos que de pronto creemos que no tienen voz y, sin embargo, nosotros somos los responsables de entregarles cuentas de este país.

Pues bien, hoy tenemos la libertad, el poder, la capacidad y la determinación de votar por un México libre o por un México esclavo, por una institución democrática o por el atropello a la democracia.

Este golpe de Estado debe pararse ya y debemos acompañarnos porque sin democracia y sin libertad todas y todos perdemos.

No importa el partido el partido del que seamos, no importa el lugar donde vivamos, no importa el origen que tenemos, no importa la religión que profesemos, sin libertad no vale la pena vivir.

Es cuanto, Presidenta.

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