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La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres condena la gestación subrogada

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  • Hace un llamamiento para condenar dos proyectos que pretenden fomentar esta práctica prohibida en España

Redacción

SemMéxico/AmecoPress, Madrid, España, 15 de julio del 2022.- La organización integrante de la Coalición Internacional por la Abolición de la Gestación por Sustitución ha emitido un comunicado en defensa de los derechos de mujeres y criaturas frente al pretendido derecho a la maternidad y paternidad. Una defensa contra dos iniciativas, el proyecto de la Conferencia de la Haya y los Principios de Verona que, según dicen, facilitarán y, por tanto, fomentarán la gestación subrogada transfronteriza.

La comisión ha anunciado en un comunicado que tanto la Conferencia de la Haya, como los Principios de Verona, fomentan la gestación subrogada basándose en una interpretación engañosa del interés superior del menor. Unas iniciativas que pisotean los derechos de las mujeres en beneficio exclusivo de los padres de intención y, por tanto, del mercado.

La organización ha manifestado, ante esto, su desacuerdo a las lógicas que sigue el Proyecto de Protocolo sobre la filiación en el contexto de la gestación subrogada (Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado).

Un proyecto de protocolo sobre el que un grupo de expertos lleva 8 años trabajando, y que se someterá a votación de los Estados miembros probablemente en 2023. Su objetivo es facilitar el reconocimiento entre Estados de las decisiones judiciales extranjeras sobre la filiación legal de los hijos nacidos por gestación subrogada.

En su planteamiento, el grupo de expertos reconoce que el uso de la gestación subrogada transnacional conlleva riesgos para las partes implicadas, los padres comitentes, las madres de alquiler y los niños y niñas. Sin embargo, ignorando todas las consideraciones éticas y la cuestión central de derechos humanos, construyen un proyecto de protocolo que responde a dos lógicas sin precedentes.

Por un lado proteger a los padres de intención facilitando su acceso a la filiación, bajo el pretexto de garantizar el interés superior del menor; y por otro, construir un modo de cooperación transnacional que imita el esquema adoptado en el Convenio del 29 de mayo de 1993 relativo a la protección del niño y a la cooperación en materia de adopción internacional, de modo que la gestación subrogada, que se inscribe en el marco de la «venta de niños», presente una apariencia de legalidad.

Del mismo modo, la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres condena los principios de Verona publicados por la ONG SSI Servicio Social Internacional en febrero de 2021.

Y es que, establecido como guía para los Estados, este texto pretende defender los derechos de los menores nacidos por maternidad subrogada, que ya están protegidos por los convenios internacionales de la misma manera que todos los niños y niñas. Aunque no tiene valor jurídico, este texto puede servir de referencia para los legisladores partidarios de la legalización de la gestación subrogada, y por ello, la organización pretende abolirlo.

La gestación subrogada

En este comunicado, la Comisión ha querido recordar de forma clara y extendida a qué se llama gestación subrogada y cuándo se produce, puesto que, como explican, la gestación subrogada no es otra cosa que un atentado contra la dignidad humana, la de las mujeres y los menores, a los que cosifica.

La dignidad de la persona es un derecho fundamental garantizado por los textos internacionales que no puede sufrir ninguna excepción, y la gestación subrogada es un atentado al que el mercado anima a recurrir a un sistema de explotación humana con fines de reproducción.

Es una forma de violencia contra las mujeres, por el hecho de ser mujeres, por su capacidad reproductiva, que combina la violencia física, económica y psicológica, impuesta con una farsa de consentimiento: el contrato. Una práctica que socava el principio de igualdad de los seres humanos, y de la igualdad entre mujeres y hombres, al crear una categoría subalterna de mujeres asignadas a la procreación para otros.

Al mismo tiempo, es un ataque en toda regla a la propia dignidad de los niños y niñas nacidos de la maternidad subrogada, cuyo interés superior no es ser comprado y vendido. Un riesgo para los hijos e hijas de las madres subrogadas, en términos de su salud psicológica, mental y emocional, que se enfrentan a la trata de niños dentro de sus propias familias.

Por último recuerdan en su comunicado que, según los textos internacionales, la gestación subrogada puede asimilarse al tráfico de menores por un lado, y a la trata de mujeres con fines reproductivos, por otro. Una tendencia a crear un derecho a un hijo en lugar de un derecho adquirido y reconocido a fundar una familia.

Medidas para los Estados

Ante todo esto, y ante la aprobación de estas dos iniciativas, la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, ha emitido una serie de propuestas para los Estados con el fin de acabar con estos proyectos y con esta situación.

De este modo, ha pedido desaprobar el protocolo sobre la filiación en el contexto de la maternidad subrogada que se presentará en 2023 a los 85 Estados miembros de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado, al mismo tiempo que ignorar los Principios de Verona como guía para ayudarles en su labor legislativa.

A su vez, la organización ha propuesto mejorar su legislación para tratar la maternidad subrogada como un delito de violencia contra las mujeres, ya sea perpetrado dentro o fuera de su territorio, sobre la base del artículo 3 del Convenio de Estambul.

Piden que se comprometan a incluir una perspectiva feminista (basada en el artículo 6 del Convenio de Estambul) en la aplicación y evaluación de los convenios que ratifiquen, y a promover y aplicar políticas de igualdad de género que reconozcan que determinados tipos de violencia afectan de forma desproporcionada y exclusiva a las mujeres. Y piden que se combata este tipo de delito que afecta tanto a los niños y niñas como a las mujeres, reforzando la colaboración transnacional para acabar con la explotación reproductiva.

Por último, proponen promover el proyecto feminista de la convención internacional por la abolición de la maternidad de substitución, propuesto por CIAMS (Coalición Internacional por la Abolición de la Maternidad de Substitución).

SEM/MG

Fotos: Archivo AmecoPress.

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