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Las personas mayores, los derechos humanos y el coronavirus

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  • En el COVID-19 los accesos a los servicios médicos no tienen que ver con la edad, sino con el derecho a vivir: INGER

Elda Montiel 

SemMéxico. Cd. de México. 27 de marzo de 2020.- El adelanto de dos meses de pensión para los adultos mayores, unos 5,340 pesos por parte del gobierno federal que recibirán este mes, los más de ocho millones de adultos mayores, anuncio hecho por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador, este jueves 25 de marzo, fue acompañado con la recomendación de que lo administren responsablemente, ya que es el pago correspondiente hasta el mes de mayo. 

A partir del 20 de marzo, los cerca de 35 mil personas mayores, la mayoría entre 60 y 74 años, que empacan víveres en las tiendas Walmart y otras cadenas a través de un programa voluntario respaldado por el gobierno, obteniendo solo propinas, fueron mandados a sus casas. 

Solo la cadena Soriana anunció que por seguridad de sus empacadores voluntarios no estarán brindando servicio, pero solicitaron a sus clientes además de empaquetar sus compras, una propina voluntaria que sería entregado a sus empaquetadores y la tienda duplicaría lo recabado.

Por otra parte, el Sistema de Transporte Colectivo Metro informó que, a partir de esta semana, cerca de 500 adultos mayores que trabajan en el área de limpieza serán enviados a sus casas con goce de sueldo y sin ninguna afectación laboral. Lo anterior, en el marco de la contingencia por la pandemia del Covid-19 y en apego a la premisa de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo.

La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018, registró que en el país residen 15.4 millones de personas de 60 años o más, de las cuales 1.7 millones viven solas. 

Cuatro de cada diez personas de 60 años o más que viven solas; es decir, 41.4% son económicamente activas, y siete de cada diez, el 69.4% personas de edad que viven solas presentan algún tipo de discapacidad o limitación.

En México, las personas de 60 años o más que viven solas se exponen a vulnerabilidad, debido a que no cuentan con una red familiar que las apoye en un momento de su vida donde su salud o sus condiciones económicas pueden ser precarias. 

Desde el inicio de la crisis se señaló a las personas mayores como población vulnerable, junto con las mujeres embarazadas, personas con discapacidad y personas que padezcan hipertensión, diabetes y enfermedades crónicas que reduzcan la capacidad comunitaria, se les exhorto a quedarse en casa, si no era necesario como medida de prevención.

Para el 24 de marzo una de las medidas, de acuerdo con el decreto que se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF), es evitar la asistencia a centros de trabajo, espacios públicos y otros lugares concurridos, a los adultos mayores de 65 años o más y grupos de personas con riesgo a desarrollar enfermedad grave y/o morir a causa de ella.

También se hizo el llamadopara que las empresas garanticen salario y demás prestaciones a estos grupos de la población, incluyendo a mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, con discapacidad, con enfermedades crónicas no transmisibles o con padecimientos que afecten el sistema inmunológico.

Desde el INAPAM como órgano rector de la política pública para los personas mayores y de acuerdo con los lineamientos de la Secretaria de Salud, se solicitó a la instituciones y personas que brindan atención a este grupo de población tomar en cuenta las consideraciones como mantenerse bien informado para no generar pánico entre las personas mayores, y no considerarlas como el grupo poblacional más expuesto al contagio, ya que se moviliza menos que otros, hacen menos traslados largos y asiste menos a lugares concurridos. 

Aunque si se reconoció que existen posibilidades de complicaciones en su salud por la presencia de enfermedades crónicas.  

Vale la pena recordar que el año pasado se llevó a cabo en México la Tercera Reuniónde la Conferencia Regional sobre Desarrollo Social de América Latina y el Caribe, y aunque fue una reunión paralela, por primera vez se incluyó el tema de las personas mayores en la implementación y seguimiento de la Agenda 2030 desde un enfoque de Derechos Humanos e Igualdad. 

Los grandes temas fueron que las personas mayores se asuman y se vean como sujetos de derecho y reclaman la participación activa en las políticas públicas que tomen sus gobiernos. 

Miguel del Castillo de la subsede regional de la CEPAL en México, expresó que el principal paradigma a cambiar es la idea equivocada de que toda transferencia y/o recurso asignado al adulto mayor es una dadiva o un regalo, cuando en realidad es un derecho. 

Llamo a reflexionar, que “si una persona de 80 años aporto al Producto Interno Bruto (PIB) durante los años que trabajo, ya sea que este o no en el sistema contributivo, por qué no considerar que la transferencia o apoyo es un derecho ganado durante el curso de vida. 

En esa ocasión también se refirió acreencias profundas y arraigadas que tenemos que no nos han permitido tratar adecuadamente a la población adulta mayor, entre las que mencionó el individualismo, el egoísmo, y al mercado que soporta un modelo de producción económica que pretende regular nuestra vida social. 

En dicha ocasión, entre los temas a profundizar fueron: ¿Cómo mejorar la institucionalidad pública dirigida a las personas mayores en la diversidad de la situación del país que corresponda, en sus limitaciones para mejorar su incidencia en las políticas públicas?

Y la participación activa de las personas mayores, las cuales presentan un insistente reclamo por contar con espacios dentro del quehacer de las instituciones de vejez y envejecimiento de sus países.  

Antonio Hernández, coordinador general de la Conferencia Interamericana sobre Seguridad Social (CISS), “Lo que se busca es que las personas mayores se asuman y desde las instituciones las asumamos como sujetos de derecho”.

Esto aplica, de acuerdo a las declaraciones del director del Instituto Nacional de Geriatría, Luis Miguel Gutiérrez Robledo, entrevistado el pasado 17 de marzo por un medio electrónico respecto a qué hacer para cuidar a las personas mayores del contagio de coronavirus. 

“Hay que considerarlos como personas con derecho a la vida, independientemente de la edad que tengamos”, dijo.  

Gutiérrez Robledo dejo en claro que en México la edad no tiene que ver en el abordaje del acceso a cuidados intensivos, hay que ver a las personas como seres vivos con el mismo derecho de acceder a los servicios de salud, ya que estamos muy lejos del caso italiano, donde la población envejecida es mayor y la sobresaturación de los servicios de atención medica los ha llevado a tomar decisiones muy cuestionadas de restringir los servicios en razón de la edad, lo que ha causado una polémica muy encendida. 

En nuestro país hay que ver los contextos, como el que 99% de las personas mayores viven en sus domicilios, y en estos casos hay que mantenerlos a distancia de cualquier enfermo de las vías respiratorias. 

También dijo que en nuestro país son pocas las instituciones de largo plazo, pero en estos como en los asilos, se impone una vigilancia cercana a sus residentes, la precaución de considerar el aislamiento de los que se encuentran con afecciones respiratorias.  

A partir de la crisis, las recomendaciones de cuidados a las personas mayores no han faltado ya sean por el INAPAM, o el Instituto Nacional de Geriatría, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, infografías que también reportan los números a donde llamar como el Instituto de Envejecimiento Digno del gobierno (INED) de la Ciudad de México. 

Por otra parte, la Universidad Nacional Autónoma de México a través del Seminario Universitario de Envejecimiento y Vejez (SUIEV-UNAM) comenzaron esta semana con la publicación de infografías dirigidaa las personas mayores con información entendible y concreta ante Covid-19. Las recomendaciones son pensadas y adaptadas para las personas mayores, aunque también son de utilidad para la población general, se especifica.

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