Botella al MarMartha Canseco

Botella al Mar

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 Como yo me amo

* Sexualidad feminista

Martha Canseco González

1ª parte

SemMéxico, 3 de febrero 2020.- Empieza febrero, el año pasado me dediqué en esta columna durante todo el mes, a desmontar los mitos del amor romántico, esos que tanto daño hacen sobre todo a las mujeres, a algunos hombres también, pero de diferente manera.

Lo resumo con la frase lapidaria de la feminista norteamericana Kate Millett: “Mientras nosotras nos enamorábamos, ellos gobernaban”.

Este año, el mes lo voy a dedicar para escribir sobre lo más nuevo que hay en torno a la sexualidad femenina. El tema me apasiona y cada vez que tengo oportunidad de aprender algo nuevo, la tomo.

Mi fascinación por la materia se inició hace 25 años cuando decidí hacer el primer programa que hubo en la radio y la televisión de Hidalgo sobre sexualidad. Entendía entonces que había llegado el tiempo en que las y los periodistas ya no podíamos ni debíamos darnos el lujo de hablar de lo que no sabíamos. Así pues, tomé un Diplomado en Sexualidad Humana, para, decía yo, “por lo menos hacer preguntas inteligentes”.

Sigo leyendo mucho sobre el asunto, pero el enfoque que ahora me tiene totalmente atrapada es desde el feminismo, sexualidad feminista vamos. Ésta nueva forma de plantearla aboga por terminar con la dictadura del pene y por democratizar la sexualidad.

Hasta hace bien poco y tomando en cuenta que vivimos en un sistema hegemónico-patriarcal que privilegia todo lo masculino y lo que significa ser hombre, en consecuencia, la concepción y estudios sobre la sexualidad humana se centraron sólo en ellos.

Se ubicó al pene y su desempeño en el foco de la actividad sexual humana. Esto por supuesto ha tenido un impacto negativo para las mujeres. Hace meses escribía yo sobre una sexóloga argentina que inició un estudio amplio sobre la sexualidad femenina en su país. Entrevisto a centenas de mujeres que revelaron con toda sinceridad sus experiencias con los hombres.

Descubrió que un alto número de mujeres en Argentina o no han experimentado un orgasmo, o lo fingen, o lo peor es, que confunden la eyaculación masculina con su propio orgasmo, vamos que creen que tuvieron un orgasmo porqué él eyaculó.

Lo comparo con lo absurdo de una situación que me tocó vivir de niña, soy gemela, cometieron con nosotras el error de vestirnos igual, de regalarnos cosas iguales y de no nombrarnos, fuimos “las cuatas” durante muchísimos años. Cuando empezamos a ir a la escuela y para colmo estábamos en el mismo grupo nos preguntaban ¿ya hicieron la tarea?, yo contestaba que sí, ¡porque había visto a mi hermana hacer la tarea!

Yo no sabía distinguir cuándo éramos una misma y en qué momento éramos dos personas distintas, ¡siempre fuimos dos personas distintas! Pues así les pasa a estas mujeres que confunden su orgasmo.

Creo que uno de los más importantes aportes de la sexualidad feminista es precisamente esta, revelarles a las mujeres que tienen su propia energía sexual, que su cuerpo es sólo suyo, su deseo es particular, su placer original y su orgasmo único.

Por eso la sexualidad feminista pide a las mujeres que se apropien de su cuerpo, de su deseo, de su placer y de su orgasmo, para poder explorar así todas sus posibilidades y sólo sí quieren, intercambiar energía con alguien más.

Precisamente por esta nueva forma de mirar la sexualidad, no me cae de sorpresa que el nuevo juguete sexual Satisfyer Pro 2, el llamado succionador de clítoris esté provocando una verdadera revolución.

Varias son las razones, no está diseñado para la penetración, no tiene forma de pene, más bien parece un cepillo facial y su función es estimular el clítoris. Cabe señalar aquí que el tracto vaginal no tiene tantas terminaciones nerviosas como el clítoris, órgano sexual, cuya única función es proporcionar placer a las mujeres.

El Satisfyer cuando se acerca al clítoris proporciona una sensación de vacío y enérgicas palpitaciones sin necesidad de tocarlo, esto es muy importante porque al ser ese órgano tan sensible, algunas mujeres no consienten ni el roce. Aunque tiene once niveles de intensidad, las usuarias señalan que no es necesario ni llegar a la mitad porque es tan efectivo que el orgasmo sobreviene a los pocos minutos.

¡Pues a gozar se ha dicho!

En las próximas entregas del mes hablaré de la eyaculación femenina, el multi orgasmo y la sexualidad de las mujeres en la tercera edad, entre otros temas.

botellalmar2017@gmail.com

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