Mujeres

Podrían vincular a proceso por homicidio de Dany Quintana, 4 hospitales de NL

801 Vistas
  • Las medidas de protección otorgadas por la CEAV Edomex omisas ante sus llamados de alerta
  • La autopsia reveló que tenía una fisura abdominal, el personal médico no lo auscultó dijeron que tenía ansiedad

Soledad Jarquín Edgar

SemMéxico, Cd. de México, 16 de noviembre, 2021.- Cuatro hospitales de Nuevo León podrían ser vinculados a proceso por la negligencia médica grave y homicidio doloso cometidos en contra de Daniel Quintana Gutiérrez, hechos ocurridos hace un año el 24 de noviembre del 2020.

Lorena Gutiérrez Rangel madre del menor señala que fue un asesinato de Estado, al considerar que su familia contaba con medidas de protección luego de amenazas de muerte que recibieron ante la exigencia de justicia para Fátima, su hija asesinada en el Estado de México el 5 de febrero de 2015.

Explicó a SemMéxico, que el gobierno del Estado de México determinó enviarla a Nuevo León para proteger su vida, pero no cumplieron, pues carecían de todo, desde lo más básico hasta de servicios de salud y la posibilidad, incluso, de tener un trabajo o una credencial de elector.

Con el acompañamiento legal del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, Lorena Gutiérrez expone que al menos semanas antes de que ocurrieran los hechos, había reportado a la Comisión Ejecutivo de Atención a Víctimas del Estado de México sobre la necesidad de atención médica de su hijo quien sufría molestias estomacales. Pero nunca hubo una respuesta concreta o fueron tardías, de ahí que ha sido enfática en asegurar que el personal de esta dependencia como el personal médico de las cuatro instituciones que “atendieron” a Daniel son responsables por actuar de forma negligente.

Dijo que tras el “asesinato de Estado” de su hijo llevaron a enterrar a Dany al Estado de México junto con su hermanita Fátima. Después volvieron a Nuevo León, donde personal de la Fiscalía General de esa entidad les explicó las causas de la muerte, “no estaban lejos de lo que yo había dicho desde el principio”, dice, quien fue principal testigo de la no actuación del personal médico, de cómo se aferraron a su soberbia intelectual al asegurar que el niño tenía una crisis de ansiedad, mientras ella insistió una y otra vez que su hijo tenía un fuerte dolor abdominal y que no pasaba ni el agua desde hacía varios días.

De acuerdo al diagnóstico de la autopsia realizada por personal de la Fiscalía de Nuevo León, Daniel murió a causa de una fisura en la cavidad abdominal derecha y porque le explotó el intestino, esto último probablemente derivado de una sobre dosis de ansiolíticos administrados en uno de los hospitales. De acuerdo con el legista el diagnostico hubiera sido otro si quienes lo atendieron lo hubieran auscultado, “si el personal médico le hubiera tocado el estómago y le habrían hecho un simple ultrasonido”, pero se negaron sistemáticamente a ello y aseguraron que tenía una crisis de ansiedad.

Incluso, revela que uno de los hospitales, fue cuestionada por un médico, quien preguntaba inquisitoriamente qué le había pasado a Daniel y por qué se encontraba con ese malestar psiquiátrico. La madre, cuenta que le respondió brevemente al médico, “le dije usted quería escuchar la historia de mi hija Fátima, me ha revictimizado”. Ellos buscaban supuestas razones para justificar su diagnóstico de ansiedad, pero le aseguró que su hijo no sufría de ninguna enfermedad depresiva o psiquiátrica.

Los hospitales a los que acudió durante todo el día del 23 de noviembre de 2020 son el Materno infantil de Guadalupe, el hospital particular San Vicente, el Hospital Universitario y el Hospital Psiquiátrico. Incluso advierte que la Fiscalía no involucró al Hospital Universitario “tratando de cuidar su prestigio, dice al mostrar una revista donde se lee que esa institución es una de los 12 mejores hospitales del mundo. Pero ella amplió su declaración para que esto no vuelva a repetirse.

Cuestiona a esa institución cuando recuerda la forma en que fueron tratados, pero sobre todo la desatención a Daniel, estudiante de la Preparatoria 2 de la Universidad Autónoma de Nuevo León. ¿Para que sirve un hospital Universitario si no atiende ni a los estudiantes?

Personal del hospital Universitario remitieron a Daniel al Hospital Psiquiátrico, con el diagnóstico de “crisis de ansiedad”. Ahí, el menor de 16 años, más de 1.90 de estatura y unos 90 kilos de peso fue inyectado vía intravenosa con una sobredosis de un ansiolítico y un antidepresivo vía oral, que lo durmieron y nunca más despertó, aunque seguía quejándose del dolor estomacal.

Lorena Gutiérrez sigue llorando la muerte de su hijo, pero tiene claro que debe seguir buscando la justicia para él, dice sin encontrar ninguna explicación a la falta de oficio del personal médico de los cuatro hospitales que no quisieron auscultar a su hijo y terminaron durmiéndolo. 

El niño falleció el 24 de septiembre, ella había salido corriendo en busca de su vecina, una enfermera para que le pusieran un suero y alimentarlo de esa manera. Su padre y otros hombres de la familia lo habían cargado en ese último esfuerzo de bañarlo para que despertara. El niño se empezó a desangrar nariz, boca y ojos. Fue en ese momento en que dejó de respirar, recuerda Lorena Gutiérrez, quien afirma tajante: ¡Me mataron a mi hijo!

SEM/sj

Comment here

Accesibilidad