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Se debe erradicar la violencia obstétrica y perseguirse por el Estado Mexicano: Olga Sánchez Cordero

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  • De 2.9 millones de mujeres entre 15 a 49 años, que tuvieron un parto o cesárea, el 33.4% sufrió de algún tipo de maltrato. 
  • La senadora hizo un llamado a Fiscalías y Tribunales a atender las denuncias de violencia obstétrica

Elda Montiel

SemMéxico, Ciudad de México, 19 de julio del 2022.- En el marco de los Diálogos Parlamentarios “Contra la Violencia Obstétrica” la senadora cuestionó ante médicos especialistas, enfermeras, legisladoras y legisladores, y miembros del poder judicial, ¿por qué en el momento tan importante para una mujer como es el parto, debe estar presente la violencia?

La violencia obstétrica debe erradicarse e incluso perseguirse con contundencia por parte del Estado, además de ser un tema de salud pública, expresó la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Olga Sánchez Cordero.

De acuerdo con resultados de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), de las 2.9 millones de mujeres de 15 a 49 años que tuvieron un parto o cesárea, el 33.4% sufrió de algún tipo de maltrato. 

De las mujeres que tuvieron un hijo o hija, el 11.2% experimentó gritos durante la labor del parto; el 10.3%  tardó en recibir atención porque gritaba mucho; mientras que al 9.9 %% se le ignoró cuando preguntaba cosas sobre su parto o bebé.

La senadora Olga Sánchez Cordero, consideró que en su mayoría las muertes maternas pueden evitarse con una atención obstétrica de urgencia. La falta de acceso a los servicios de salud de calidad, los altos costos de la pensión médica, deficiencias de los insumos, equipos y la falta de personal capacitado, así como barreras estructurales como las leyes, mencionó son causas directas. 

Expresó que la mortalidad materna tiene causas estructurales, porque se dan con mayor frecuencia en las zonas rurales, las comunidades más pobres con menor nivel educativo.

Las prácticas indebidas para la mujer durante la etapa prenatal, parto, puerperio y extendiéndose, como consecuencia, hacia el recién nacido, deben ser un tema de salud pública y un tema que debemos combatir desde todos los frentes, expresó.

Llamó a las Fiscalías, a los Tribunales, quienes deben hacerse cargo, en un momento dado de esta violencia, de la denuncia sobre la violencia obstétrica que sufren las mujeres. 

Recordó que están en el Senado varias iniciativas que han sido presentadas ya por senadoras y senadores para combatir la violencia obstétrica y para mejorar las condiciones de atención a todas las mujeres que deben ser atendidas por los especialistas en obstetricia y en ginecología. 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, todos los días mueren en el mundo 800 mujeres por causas relacionadas con el embarazo y el parto.  Muertes en su mayoría prevenibles, porque un porcentaje muy grande corresponde a mujeres en situación de vulnerabilidad; mujeres que habitan en zonas rurales o indígenas, afrodescendientes  y la mayor parte de ellas muy pobres. 

Entre las causas directas de la mortalidad materna incluyen la preeclampsia, la eclampsia, las hemorragias, las infecciones, los abortos inseguros; y muchas de estas causas se relacionan con la falta de acceso a los servicios de salud de calidad, que se asocian con costos elevados de la pensión médica: deficiencias de los insumos, equipos y la falta de personal capacitado. 

También, de acuerdo a la OMS (Organización Mundial de la Salud) de los 135 millones de mujeres y de partos al año, unos 20 millones presentan complicaciones posteriores relacionadas con el embarazo con una lista larga de enfermedades como anemia, fístulas, incontinencia, esterilidad, depresión, entre otras.

Además, cada año se registran 16 millones de partos de niñas de 15 y 19 años. En los países de ingresos bajos y medios, las complicaciones del embarazo y del parto son la principal causa de muerte entre estas jóvenes.

La razón de mortalidad materna en los países en desarrollo es de 230 por 100 mil nacimientos, frente al 16 por 100 mil en los países desarrollados. 

Sánchez Cordero señaló que entre las barreras estructurales de la mortalidad materna están las leyes las que se tienen que mejorar, al igual que las prácticas que perpetúan la discriminación contra las mujeres en el ámbito social, económico, familiar. 

Al respecto, mencionó la agresión brutal contra las mujeres que son violentadas en el tema de la relación sexual antes y durante el embarazo, y después son violentadas obstétricamente. A muchas mujeres se les ha impuesto la relación y muchas de ellas ni siquiera tienen acceso a los supuestos placeres, ¿por qué? Porque muchas de ellas son violentadas física, mental y emocionalmente en este tipo de relaciones.  

En su intervención, la presidenta de la Comisión de Derechos de la Niñez y de la Adolescencia, senadora Josefina Vázquez Mota (PAN) asentó que cuando se hacen visibles las experiencias y realidades que viven las mujeres, “nos vamos haciendo mucho más sensibles y conscientes y es más probable que podamos enfrentar esta violencia obstétrica”. 

El senador Luis David Ortiz Salinas (MC)  además de considerar este tipo de violencia como un tema de salud pública, debe tener una solución integral, es decir, que exista el presupuesto que se requiere, así como el material y la capacitación necesaria. 

Karla Berdichevsky, titular del Centro de Género y Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud, señaló que para trabajar en la prevención de la violencia obstétrica es necesario plantear una intervención centrada en el personal de salud que está involucrado en la atención de los servicios de salud sexual y reproductiva. 

Porque sabemos, dijo, que hay problema de falta de trato digno y respetuoso a las pacientes, cuando debemos regular los resultados y no ser la causa del problema.

Francisco Javier Robles Elías, ginecólogo obstetra, mostró su disposición para trabajar en conjunto para contar con la infraestructura y capacitación necesaria en la materia. 

También estuvieron presentes el doctor Roberto Castro, investigador del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM; la maestra Cecilia Garibi, coordinadora de Incidencia Política del CIDE (Centro de Investigación y Educación Superior Especializado en Ciencias Sociales) y  Francisco Cue, del CIDE.

SEM/MG

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