Mujeres constructoras de resiliencia y democracia

Serie| Mujeres constructoras de resiliencia y democracia: Yndira Sandoval Sánchez

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Iniciativa 3 de 3 contra la violencia hacia las mujeres

Yaneth Angélica Tamayo Avalos

SemMéxico. 26 de abril 2022.- Yndira Sandoval Sánchez, de vívida mirada, hablar recio, se describe como una mujer abolicionista y feminista de la diferencia. Se reconoce como una mujer de izquierda, defensora de los derechos humanos de las mujeres.

De profesión antropóloga y politóloga, es oriunda de Calimaya, Estado de México. Tiene una frente ancha y ojos grandes. Cuando habla, organiza o propone, comunica. Escribe, generalmente, sus ideas. Trabaja en equipo.

Es hija de maestros normalistas disidentes y promoventes de la participación política y social. De ellos aprendió sobre el valor y significado de   la defensa de las causas justas. Le enseñaron a tener fuerza para luchar por sus ideales. 

Declara, sin rubor, que desde niña aprendió a cuestionar a la autoridad y a las imposiciones arbitrarias, lo practicó en Calimaya, cuando descubrió el abuso y la explotación de los recursos naturales de su pueblo, hoy una comunidad donde convive la moderna vida residencial y un espacio rural y productivo, ahí donde hay que cuidar el equilibrio ecológico. En esas andanzas, –rememora- se hizo consciente de la problemática social.

Calimaya es el sitio donde vivió y creció. Es uno de los 125 municipios del Estado de México, la región del país con mayor número de habitantes, forma parte del Valle de México – el centro político y social del país-, está   situado a las faldas del Nevado de Toluca, una de las montañas más altas de la región, una puerta al valle.

Mientras habla, da la impresión que degusta la bebida tradicional de Calimaya, hecha a base de frutos secos y frescos. Se puede percibir en su mirada esa combinación de ciertos liderazgos femeninos, la templanza y la fuerza, la decisión por lo social y político.

Se la puede leer y sentir su liderazgo casi natural en las redes sociales: “Atención compañeras, al igual que en la pasada legislatura el Congreso de Morelos despojó de comisiones, salarios y otros derechos a 7 diputadas. Por convicción, congruencia y sororidad les solicitamos que todas podamos firmar …si permitimos que a una sola le pase esto, sea quien sea, perdemos todas”. #SinDiputadasNoHayCongreso.

De oratoria elocuente, nos cuenta que su formación en política y derechos sociales la condujo primero a cuestionar los derechos de las juventudes, con esa tarea se inició en política, pensando desde la izquierda. A los quince años decidió militar en un partido político, el Partido de la Revolución Democrática – que nació en 1989 y tuvo un papel fundamental a lo que se denominó en México Transición a la Democracia-, ahí, desde muy joven, asumió muy pronto cargos de dirigencia, trabajó en su comunidad con mujeres y hombres jóvenes, instruyéndolos en participación política y social.

Y se hizo feminista  

Como politóloga y antropóloga social, se orientó a contribuir con la transformación de la condición social de las mujeres. Se hizo feminista. Para 2009 asumió el cargo de Sub Secretaria Nacional de su partido; fue candidata a diputada federal por el Estado de México y en 2012 fue candidata a Senadora en el quinto lugar de la lista plurinominal. Cargos no logrados. Pero en ese proceso fortaleció su vocación política y feminista.

En ese transcurrir, con las jóvenes, las mujeres de su comunidad y del país  la cimbró el descubrimiento  de la violencia política contra las mujeres, por el único hecho de serlo; se instruyó en los derechos de la mitad de la población, pudo  dilucidar sobre la  violación de los  derechos humanos; aprendió a desarrollar lo que es hoy su capacidad de resiliencia, tanto  lo que significa  – en política y en la vida diaria si se es mujer-  la resistencia, una capacidad  necesaria para sobrevivir  los entretelones de la vida de  un partido político, con visión de izquierda democrática,  donde son frecuentes las contradicciones que generan conflictos entre hombres y mujeres.

Ahora, con toda tranquilidad dice que tiene una conciencia politizada, desde la perspectiva feminista, lo que le ha permitido sobrevivir, ante los embates que genera la violencia contra las mujeres cuando deciden participar en política.

Narra las dificultades profesionales y personales que ha experimentado. Pero Yndira está aferrada a sus ideales político/feministas. Explica, propone, recomienda que lo primero, para las mujeres, es apropiarse y conocer sus derechos, eso, sentencia, es lo que permite resistir, tanto el adulto centrismo, las manifestaciones de la subestimación y la discriminación contra las mujeres en razón de género.

Reconoce que, en sus acciones, cavilaciones y desarrollo, siempre ha estado presente el miedo, ese producto de cómo se entrelazan las diferencias de género en la construcción social, y es el miedo, un elemento fundamental de los modos de habitar el espacio público y político, lo que la llevó a hilvanar lo que parece su actual condición: claridad política. Para enfrentar el mido practica el autocuidado cómo una forma de resistencia, a ello atribuye que la lucha, al lado de las mujeres, ha sido el camino que, a ella, le ha permitido tener logros, hacer que las cosas sucedan. Se puede afirmar, que la ha convertido en una mujer de hechos.

Yndira Sandoval Sánchez construyó a través de sus experiencias una agenda política, con pasos y planeada, además rescata el valor del trabajo en equipo, en colectivo y en alianzas.

Hoy es abanderada y la líder más visible de una iniciativa que trascendió ya el nivel nacional, primero como integrante de la organización política Las Constituyentes Mx *, que en los últimos 3 años formó lo que se llama #NosotrasTenemosOtrosDatos, una articulación feminista que incluye a mujeres organizadas en todo el país de análisis colectivo sobre lo que pasa con la política de género en la actual administración.

Pero fue la iniciativa 3 de 3 Contra la Violencia de Género, la que la hizo visible. Se trata de una estrategia para conseguir resultados, un proyecto que asumió como cosa de vida.

Esta iniciativa promovió que ningún candidato a representante en las cámaras o un puesto público, acceda a ello, si es deudor de alimentos –dar recursos para el mantenimiento de sus hijo- o ha sido un público, conocido o denunciado a un acosador de mujeres o señalado como agresor sexual.

Hoy esta propuesta de 2016, ya es ley y forma parte de los lineamientos del Instituto Nacional Electoral que marca que en materia electoral son requisitos obligatorios para ocupar un cargo de elección, no tenga en su haber ser ofensor de mujeres a partir de 2020. Ahora en muchas entidades del país, pasó de lineamiento a ley, para evitar que este tipo de individuos sean designados para una función en la administración pública y jurisdiccional.

Se la va la vida

Se reconoce como abolicionista**.

Para Yndira Sandoval Sánchez, su postura política y feminista, su tarea por lograr la agenda que se propuso, le ha significado un enorme costo personal. Dice que le ha impactado; ha experimentado momentos de quiebre emocional, sobre todo en la campaña necesaria por la 3 de 3, donde hubo que exhibir y difundir los rostros y nombres de agresores, mayoría integrantes de partidos políticos, eso le trajo consecuencias personales y en su familia.

También está preocupada por la ausencia de un marco jurídico, como el modelo de atención psicoemocional para las defensoras de derechos humanos; como inunda a las militantes la precarización, el ser violentadas al participar, tanto en la vida pública como privada.

Cuenta, sin profundizar ni dar detalles, que ha vivido violencia e intromisiones en su vida personal.

Sabe cómo grupos de poder (partidos políticos, empresarios) han invertido en campañas, contra los grupos de mujeres que los señalan y los exhiben. También actúan así consultores de políticos. Son campañas para incidir negativamente en el ánimo de las mujeres que deciden participar en política.

Comentó que conoce la intimidación y persecución política por parte de la UIF (Unidad de Inteligencia Financiera), – buscadora de malos manejos financieros de las y los funcionarios o personas de la vida política-, eso, le ha generado un constante estrés y vacíos, algunos por autocuidado y otros forzados por un sistema que prefiere mantener a las defensoras de derechos humanos aisladas y limitadas.

Para ella, sobrevivir a este tipo de embates ha sido posible gracias a la claridad política, a la templanza y a los procesos alternativos permanentes que favorecen su salud mental.

Pero también, la han hecho ser más cuidadosa y selectiva con su tiempo, con sus ideas y con las personas de las que se rodea, las que pueden salvaguardar su integridad y la de su familia. Es y ha sido su prioridad.

A pesar de todo lo que ha tenido que vivir, Yndira sigue adelante, fiel creyente de la ética y la congruencia. A ella esto la diferencia en lo que hace.

Uno la puede imaginar actuar sin descanso, sin dormir, estresada o templada, cuando se presenta en los Congresos locales – hay 32 en la República Mexicana- promoviendo la iniciativa 3 de 3 o se ve entera cuando asiste vestida de la protagonista del “cuento de la criada” alzado la voz en contra de los vientres de alquiler. Y es que, nadie puede frenar su agenda.

Yndira Sandoval Sánchez sigue convencida en luchar por los derechos de las mujeres y nos comparte un mensaje.

Las mujeres no están solas, no lo estamos y somos muchas, el miedo al cambio de bando… no desistan en todo por lo que creen, luchan, imaginan y sueñan porque lo merecen, tenemos derecho a tener derechos, otro mundo es posible, por más difícil que parezca, siempre busquemos esperanza en nosotras mismas y en las otras que están pasando por algo similar, no juzguemos a nadie porque no sabemos por lo que están pasando, seamos más empáticas con nosotras mismas, con las de al lado. No nos convenzamos de que no hay de otra, ante el individualismo la colectividad siempre será la alternativa, siempre vale la pena poner por delante nuestro proyecto de vida. Hago un llamado a que nunca dejemos de ver a la de alado, a la de atrás, a la que ya no está, a la que viene. Por qué fueron somos y porque somos serán.

*Las Constituyentes MX una red de mujeres feministas; una expresión plural, incluyente, apartidista y diversa del movimiento feminista mexicano, que nació durante la elaboración de una nueva Constitución para la Ciudad de México, capital del país.

**El feminismo abolicionista en sus inicios luchaba por la abolición de la prostitución y de la pornografía, la situación mundial nos obligó a añadir el alquiler de vientres, o sea abolir la explotación sexual y reproductiva de las mujeres.

Estas historias son apoyadas por la International Women’s Media Foundation y el programa VAW-PM del NDI”.

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